De Luogosanto a Olbia

De Luogosanto a Olbia

Una bellísima ruta natural. Desde el Parque Natural de Fonte La Filetta en el Monte Casteddu, Roccia del Fungo, Capo Figari, Monte Ruju e Isla de Figarolo a Monte Cugnana.

La primera etapa de la ruta la recorremos hacia Palau, en los desmontes de los alrededores del Monte Pulchiana, a través de un paisaje solitario, caracterizado por un lado por inmensos alcornocales y, por el otro, verdes extensiones de prados.  En el centro de esta zona tan espectacular, con una naturaleza prácticamente intacta, surge la localidad de Luogosanto, construida en el flanco escarpado del Monte Casteddu.

Por un camino que parte directamente desde el núcleo habitado puedes llegar hasta el pequeño Parque Natural de Fonte La Filetta, repleto de encinas y alcornoques alrededor de la fuente de la que toma su nombre, y cuyas aguas son famosas por sus propiedades oligominerales y diuréticas. El parque está equipado para realizar pícnics y paseos.  La segunda parte del recorrido continúa hacia Arzachena. Algo más a las afueras, hacia el este, encontrarás la famosa roca considerada el símbolo de la ciudad, erosionada y con forma de champiñón, denominada precisamente la roca del champiñón.

Fueron los romanos quienes llamaron a esta roca de granito «Turubulus Maior» (seta grande), debido a su insólita forma, y aún en la actualidad la población lo llama con el nombre de Monti Incappidatu (monte con sombrero).  Golfo Aranci es, en cambio, la tercera etapa del itinerario. Tras haber superado el puerto, encontramos la desviación para Cala Moresca, que se encuentra al principio de la carretera que atraviesa el promontorio de Capo Figari. Este promontorio de naturaleza calcárea está repleto de bosques de encinas y enebros, que se encuentran en la zona más alta de la mesa, denominada Monte Ruju. Una vez en la cima, a unos 342 m, encontramos el faro abandonado, desde el que es posible admirar un bellísimo panorama en todas las direcciones. En los acantilados que se abren sobre las costas escarpadas, podrás encontrar numerosas cuevas, incluso profundas, varias de ellas inexploradas. Delante de la Cala Moresca se encuentra el islote de Figarolo, que visto desde aquí tiene una forma piramidal, con altas y empinadas paredes. El islote, geológicamente similar a la isla de Tavolara, es una mesa calcárea, y se apoya sobre un talud granítico submarino. Aquí viven, entre la densa maquia mediterránea y los acebuches centenarios algunas colonias de muflones reintroducidos en tiempos recientes, como los que viven en las alturas de Capo Figari.  La última etapa parte desde la Playa de Marinella. Retomar la provincial hacia Rudalzu y continuar hasta el empalme de la estatal, donde giraremos en dirección Arzachena.

En el aprisco Casagliana, a la derecha del camino, a unos tres kilómetros tras el desvío hacia Porto Cervo, se puede subir a pie hasta la cima del Monte Cugnana (alrededor de una hora de subida nada fácil).  Desde esta punta, que se recorta en el interior pero a brevísima distancia del mar, puedes contemplar un panorama magnífico: muy cerca está el litoral de Porto Rotondo a orillas del estrecho fiordo de Cugnana, hacia el norte se encuentra Porto Cervo, la Costa Esmeralda y, más allá del Golfo de Arzachena, el Archipiélago de La Maddalena y, en los días más limpios, Córcega.  Hacia el interior, la vista se extiende sobre los verdes pastos de Gallura, salpicados de apriscos, y sobre los densos alcornocales de Sant'Antonio y Calangianus.